VERMICOMPOSTAJE

El vermicompostaje es un proceso de bio-oxidación, degradación y estabilización de la materia orgánica, por la acción combinada de las lombrices y microorganismos (bacterias, hongos y actinomicetos mesófilos), mediante el cual se obtiene un producto final estabilizado, homogéneo y de granulometría fina denominado vermicompost, lumbricompost o humus de lombriz.

Las lombrices aceleran la descomposición y humificación de la materia orgánica, mejoran la estructura del producto final, al triturar la materia orgánica a su paso por el sistema digestivo, reduciendo el tamaño de las partículas y favoreciendo la formación de agregados estables. Por otra parte la actividad de las lombrices aumenta el contenido de nutrientes, convirtiéndolos a través de la actividad microbiana, en formas solubles y asimilables por los cultivos. Asimismo mediante el vermicompostaje se favorece la producción de sustancias que pueden actuar con acción fitohormonal sobre las plantas.

La cantidad diaria de humus producida por las lombrices es la misma para cada individuo de un determinado tipo.

El vermicompostaje aporta los siguientes beneficios:

  • Eliminación de residuos orgánicos nocivos, insalubres, molestos y de difícil gestión.
  • Generación de un producto final útil, de gran valor como enmienda orgánica del suelo de alta calidad, que puede funcionar como un abono órgano químico.
  • Producción de una gran biomasa de lombriz, de alto contenido proteico y de alta calidad para alimentación animal.

 

Durante el proceso de vermicompostaje, una fracción de la materia orgánica se mineraliza, por lo que los valores de carbono orgánico total disminuyen apreciablemente. La materia orgánica residual tiende a humificarse, polimerizarse y policondensarse, particularmente durante las etapas finales del proceso. Debido a ello los niveles de ácidos húmicos y flúvicos en los productos finales aumentan de un 20 a un 60% a los registrados en el material de partida. Las actividades enzimáticas después de un aumento durante los primeros estadios del proceso, tienden a disminuir a medida que avanza la biodegradación de los residuos, por tal motivo los vermicompost obtenidos tendrán una menor actividad que los materiales orgánicos frescos. Pero hay que señalar que, los vermicompost, al tener estabilizada la materia orgánica, conseguirán mayor eficacia en la construcción de un pool enzimático estable, es decir complejos “enzima-humus”.

La concentración de nutrientes de los residuos orgánicos tiende a aumentar durante el proceso de vermicompostaje. Dichos aumentos son más apreciables para el fósforo, calcio, magnesio y micronutrientes y se debe al efecto de concentración de la mineralización de la materia orgánica. La concentración de nitrógeno es variable se han apreciado disminuciones en los residuos que inicialmente presentaban cantidades altas de este nutriente y los aumentos se han relacionado con un efecto de concentración debido a la mineralización de la materia orgánica. (Nogales et al, 2008: 189-199).

Nuestras Instalaciones

Factores que regulan el proceso de vermicompostaje.

El manejo de los lechos, consiste en alimentar, proporcionar agua y proteger a las lombrices. Durante el proceso de vermicompostaje se debe de controlar:

Temperatura.

La temperatura es uno de los factores que mas afecta a la actividad, metabolismo y reproducción de las lombrices, los sistemas de vermicompostaje requieren temperaturas entre 10 y 35ºC, situándose la optima en 25ºC, puesto que entre los 4 y los 15ºC la actividad es reducida, y superados los 30ºC, la actividad microbiana entra en competencia alimenticia con las lombrices, en caso de aumentos de temperatura se debe incrementar el riego con el fin de lograr una reducción de la misma.

Humedad.

La humedad de los lechos es muy importante para un buen funcionamiento del sistema, puesto que la lombriz respira por la piel y el intercambio gaseoso ocurre a través de la epidermis húmeda, por lo que la humedad no debe sobrepasar el 85%.

En caso que exista una humedad superior puede ser debido a un mal funcionamiento u obstrucción del sistema de drenaje. En épocas calurosas se recomienda que exista un control diario de humedad.

Para comprobar la humedad se recomienda hacer “la prueba de puño” que consiste en agarrar con el puño el residuo orgánico y aplicar la fuerza normal de un brazo y si salen de 8 a10 gotas, la humedad esta aproximadamente al 80%.

Densidad de población.

Es neceario cerciorarse que las lombrices se encuentren en optimas condiciones, que se alimenten correctamente y que su reproducción sea constante, asegurarse que no existen fugas, ni muertes de individuos por intoxicación, falta de oxigeno o encharcamiento.

En condiciones naturales la colonización esta controlada directamente por la temperatura, humedad y disponibilidad de alimento dando como resultado una producción baja de biomasa. Por el contrario en condiciones ratifícales, las lombrices presentan una dinámica poblacional distinta debido al gran aporte de alimento y al control de las condiciones ambientales.

Se ha comprobado que existe un mecanismo de autorregulación, por el cual la abundancia total de lombrices se estabiliza alrededor de un cierto numero de individuos. A corto plazo se observa que el crecimiento y la tasa de reproductividad parecen estar asociados con la fase de colonización y, una vez finalizada ésta, las literas tienden a superpoblarse. En este momento, disminuye la tasa productiva, y disminuye el tamaño de la población, a pesar de la abundancia de alimento.

Alimento.

La determinación de la cantidad de alimento es importante según lo que deseamos obtener mediante el proceso de vermicompostaje. En este caso precisamos altos rendimientos en la digestión, para producir humus de lombriz, por lo que necesitamos valores altos de biomasa, pero con muchos individuos pequeños.

Es conveniente que la materia orgánica contenga un alto porcentaje de fibra, pero sobre todo que tengan una adecuada fermentación, por lo que debemos evitar incorporar tanto material orgánico en proceso de descomposición, como material fresco, en algunos casos en necesario acondicionarlos previamente para permitir la supervivencia de las lombrices inoculadas, como ejemplo los que posean una estructura física inadecuada, una elevada salinidad, altas concentraciones de amonio, pH inadecuado, relación C/N inadecuada o concentración elevada de metales pesados o contaminantes orgánicos.

Producción de vermicompost.

Una vez finalizado el proceso de vermicompostaje, es importante saber el volumen de producción de humus de lombriz, puesto que este nos indicara si el sistema funciona correctamente. Debemos recordar que las lombrices transforman en torno al 60% del alimento ingerido en vermicompost, por lo tanto la cantidad de producción debe estar en torno a dicho porcentaje. En caso de ser menor significaría que algún parámetro no ha sido debidamente controlado, motivo por el cual la productividad del sistema no es la optima. (Nogales et al, 2008: 194-196) (Ferruzzi, 2007: 36-40).

Un comentario

  1. Hola, estoy empezando a escala pequeña a producir mi propio vermicompost. Uso estiercol de caballo y oveja. Ya he obtenido mi primera cosecha, pero al realizar unos análisis la cantidad de materia organica es muy baja (11%). No consigo entender la razón. Pues las lombrices estuvieron 3 meses en el estiercol, a los 3 meses las retiré y cribé el humus de lombriz. Lo que no sé es cuanto tiempo tengo que tener el humus madurando y en que condiciones para obtener unos resultados óptimos.
    He buscado ayuda en muchos sitios y nadie me lo soluciona.
    Gracias

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